PORLAMAR, ISLA DE MARGARITA

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Lamia: La aerolínea que nunca debió despegar

 

Lamia: La aerolínea que nunca debió despegar

Línea Aérea Merideña Internacional de Aviación (Lamia) fue el nombre original de la aerolínea que sigue acaparando titulares de la prensa internacional y que enlutó al mundo del deporte, tras el accidente aéreo que causó la muerte de más de 70 personas entre periodistas, miembros de la tripulación y la mayoría del equipo de fútbol brasileño Chapecoense. La historia de la aerolínea está llena de intentos fallidos y fracasos. Se fundó en 2009 en el estado Mérida, en Venezuela, con el objetivo de desarrollar la región andina mediante la incorporación de vuelos hacia Caracas, Maracaibo, Barquisimeto, Las Piedras, Valencia, Margarita, Los Roques y Canaima, como indicó su anterior dueño Ricardo Albaceta. Inmediatamente recibió el apoyo del exgobernador Marcos Díaz, que se encargó de gestionar los permisos para que la empresa comenzara a operar, pero esto nunca ocurrió, por lo que Albaceta se movió de estado para ofrecerle el negocio al gobernador de Nueva Esparta, Carlos Mata Figueroa. Sin ningún vuelo comercial a cuesta, la aerolínea se muda a la isla de Margarita, pero esta vez bajo el nombre de Línea Aérea Margarita Internacional Aviación (para así conservar las mismas iniciales). El 3 de noviembre de 2013, el gobernador Mata Figueroa celebró la llegada a Margarita del único avión de Lamia, un jet British Aerospace BAE-RJ85. “Lamia es nuestra línea margariteña, neoespartana; al fin Margarita tendrá una empresa aérea propia y desde aquí vamos a ir a diferentes partes de Venezuela y del exterior, ya que cubrirá rutas nacionales e internacionales", indicó en su momento Mata Figueroa.

Rumbo a Bolivia

Pero la crisis económica y la falta de certificación de las aeronaves impidió nuevamente que los vuelos despegaran en territorio venezolano, motivo que llevó a su dueño a trasladarse a Bolivia, país en el que en noviembre de 2015 arranca operaciones bajo con el nombre de Lamia Corporation SRL. En Bolivia la compañía cambia de manos. Sus nuevos dueños pasan a ser Marco Antonio Rocha y el piloto Miguel Quiroga, quien estaba al mando de la aeronave que cayó en Medellín. Al momento del accidente, dos de las tres aeronaves de la compañía se encontraban en reparación. De hecho, Lamia venía funcionando desde hace tiempo con sólo un avión, el de matrícula LMI 2933 que se estrelló el pasado 28 de noviembre antes de aterrizar en el aeropuerto de Medellín. Un dato curioso es que esa misma aeronave había trasladado anteriormente a otras selecciones de fútbol, incluyendo al equipo nacional de Argentina. Esto se debe a que parte del negocio de la aerolínea estaba en ofrecer vuelos chárter no regulares a varios equipos de fútbol latinoamericanos, debido a su bajo costo y la flexibilidad en vuelos fletados, sobre todo en zonas de difícil conexión mediante vuelos comerciales habituales, como refiere una nota publicada en el diario El País de España. Además el presidente de Bolivia, Evo Morales, reconoció que el director general de la aerolínea, Gustavo Vargas Gamboa, fue uno de los pilotos de su aeronave presidencial en sus primeros años de gobierno. Luego del fatal accidente, que implicó que la aeronave se estrellase por falta de combustible, la flota de la compañía se redujo a dos aviones British Aerospace BAe-Avro 146, de cuatro reactores, con capacidad para hasta 90 pasajeros, que le fueron entregados en febrero y marzo de 2014 con una antigüedad de 16 y 17 años. Estas aeronaves fueron confiscadas por la Fiscalía de Bolivia, que abrió una investigación sobre los procesos legales de otorgamiento de permisos a la línea aérea y ordenó la detención del director general Vargas Gamboa, quien fue trasladado a la Fiscalía Departamental de Santa Cruz, para determinar las responsabilidades de la empresa en el accidente. En relación con Marco Rocha, dueño de Lamia, las autoridades por ahora desconocen su paradero e investigan si salió del país, pues se presume que se encuentre en Colombia.