PORLAMAR, ISLA DE MARGARITA

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Paradigma

Manuel Ávila    

Último capítulo
En una democracia disfrazada con atuendos militares y con colectivos criminales que son junto a la GNB los esbirros del proceso. Aquí se está protestando fundamentado en lo establecido en la constitución de la República Bolivariana de Venezuela y eso es suficiente para probar que la represión es una marca de fábrica de un modelo autoritario y caudillesco. Al gobierno se le reventaron los hilos de una Constitución que garantiza la protesta en todos los países del planeta y eso lo corroboró Chávez mientras fue Presidente de la República, pues es evidente que con la represión brutal ordenada desde Miraflores se està tejiendo la mortaja de un gobierno atrapado en sus propios discursos. Y es que los revolucionarios usaron como consigna política la libertad de protestar ante el gobierno de turno por sus pésimas políticas y sus errores en la gobernabilidad. Eso no ha sido así porque desde Miraflores las órdenes han sido la represión como consigna para frenar los avances de la derecha venezolana.
El gobierno peló el pedal de nuevo al convertir a Venezuela en territorio de la represión donde a manifestaciones pacíficas se le disuelve con bombas lacrimógenas, perdigones y planazos su derecho a la protesta ciudadana. Con ese abuso de poder perdió el gobierno el sentimiento del pueblo q, lue es la misma gente que el 6D le dijeron no a la dictadura y a la represión. Para llevar a cabo este plan macabro el gobierno está usando el control de los poderes y se fundamenta en la Sala Constitucional del TSJ, las instituciones arrastradas a los pies del pueblo y la entrega del poder a los militares para anclarse al poder.
Este último capítulo muestra a un gobierno marruñeco que arrinconado por el paso avasallante de la sociedad venezolana muestra los dientes ensangrentados de 27 muertos que son producto de la represión grotesca corrdinada por la GNB y los colectivos bolivarianos que disparan de manera desordenada contra la masa inerte y pacífica. Se juega el gobierno de Maduro su permanencia en el poder, pues los ciudadanos en un 90% quieren salir del Gobierno de Maduro por la vía de los votos. Por eso de manera responsable el Presidente debería ordenar que se abran las urnas electorales para consolidar su liderazgo. Pero como Maduro y sus acólitos saben que no ganan más nunca ningún tipo de elecciones, pues decidieron violar la Constitución por la vía de la sala Constitucional de la AN que es considerada por los oficialistas como un organismo supra constitucional que según ellos puede pasar por encima de la AN. Con ese error garrafal se metió el gobierno en un callejón sin salida por cuanto la violación de la Constitución y la ruptura del hilo constitucional, quedamos atrapados en una ola de errores que nada le dicen a la región.
Con los 27 muertos en las protestas entró la revolución en su último capítulo y no quedan dudas que la presión en las calles, la presión internacional mantienen en jaque a un gobierno sin elementos para aferrarse al poder tienen su última carta para buscar salvarse antes de tiempo. Venezuela observa la actuación de sus funcionarios y le tiene guardada una carta bajo la manga a quienes perdieron el rumbo de la gobernabilidad. Este es el capítulo final del proceso revolucionario porque perdieron el amor del pueblo y están alejados de ese sentimiento ciudadano que mediante el voto establece los cambios de una forma de gobernar, pues usar la represión contra el pueblo y tener en su expediente la muerte de 27 ciudadanos y miles de privados de libertad es una locura de quienes manejan el poder.