a

Devoción de los Guaiqueríes a la Virgen del Valle

Eneida Valerio Rodríguez / Foto: Claudio Berrío

La devoción Guaiquerí a la Virgen del Valle es antigua, pero no tiene una fecha exacta de sus inicios. Es la opinión del Dr. Francisco Castañeda,Cronista del municipio Mariño quien asegura que la investigación definitiva sobre este aspecto, no está determinada aún, pero en el campo conjetural, hay elementos importantes que sostienen en la línea matriarcal de aquella etnia, la raigambre de fe a nuestra Virgen del Valle, llamada entonces; La Purísima. Advocación que nos llegó desde España.
Cinco siglos después de permanecer en Margarita, es la Virgen del Valle. El fértil que circunda desde su primera ermita y cuya datación se ubica en 1518.Con este nombre, recorre la fe de manera inusitada. Hoy, aquella es la Basílica Menor Nuestra Señora del Valle.
La devoción Guaiquerí se pliega en los albores del proceso colonizador. Antes, pasa por una etapa de convencimiento interior cuyo resultado,es fundamental para la mejor compresión étnica de su transformación espiritual.
Riguroso y cuidadoso en sus investigaciones afirma que hay disparidad en las fechas mostradas en cuanto la llegada de la imagen de la Purísima a Cubagua. Para Efraín Subero, fue en 1518 mientras Regulo Hernández, ubica la misma, antes de 1530.No obstante, precisa, que fue traída a Margarita, a causa de un evento natural que la sacudió notablemente. Asimismo, por el agotamiento de las perlas que mostraba signos preocupantes. Todo indicaba la conveniencia de abandonar aquel otrora bastión de riqueza.
Cubagua,para algunos autores fue el poblamiento más importante de la América hispana. Algunos, la consideran el gran centro comercial dada su riqueza perlera. Se había emparentado con el desarrollo. El mismo Castañeda M. establece que en 1531 un sastre de origen indígena y tenido como el primero a nivel de N.E. cosió a mano prendas importantes para sus residentes.Un Alcalde, calles demarcadas, un sastre y una Virgen Purísima, daban entre otras cosas: señales de fortaleza.
El Dr .Castañeda, al explicar el inicio de la fe de nuestra principal etnia a la Virgen del Valle, lo afinca citando referencias históricas que hablan del desapego inicial a las tradiciones cristianas bastión principal del proceso colonizador ocurrido en el s.XVI
En 1581 después de medio siglo de la presencia de la virgen Purísima en Cubagua se registra la visita pastoral del obispo Fray Diego de Salamanca de la Diócesis de San Juan Bautista de Puerto Rico a Margarita.
Entonces, el prelado se quejó de la falta de atención de estos indígenas a estas cosas de la fe. Era deficitario el proceso de evangelización de los indígenas, escribió.
Era propio de esta etnia así como de toda las asentadas en el Caribe, una fuerte dependencia hacia lo natural y sobrenatural. Creían en espíritus buenos y malos como la prolongación de la vida. Y destacaban en estos hechos de su cosmogonía, la importancia al Sol, la Luna y las estrellas.
Algunas señalan con antelación a estos indígenas insulares, la presencia de los Guaicos, como primeros pobladores de Margarita. Se consideraron hijos del padre Sol.
Cita de nuevo,el Cronista, otros elementos de estos primeros pobladores en cuanto su indiferencia devocional a la Virgen del Valle. Lo recoge de la visita del obispo Martín Vásquez de Arce también de la diócesis de San Juan de Puerto Rico, quien permaneció acá entre los años 1602-1604.Se refiere a una procesión con el Santísimo que se llevaba a un enfermo y no se hincaron aunque se les pidió. Continuaron comiendo, reza el testimonio del obispo.
Destaca Castañeda aquella visita pastoral, para afianzar sus estimaciones conjeturales sobre la devoción mariana en nuestros primeros pobladores.
Esta dependencia matriarcal de la etnia insular, definía sus actuaciones de la mano de la mujer como origen de la descendencia. Era la organización social matrilineal y la misma condición privó para las etnias africanas llegadas a esta isla. Quizás desde estas perspectivas, fueron apegándose a la veneración de la virgen llegada desde Cubagua y colocada en una ermita en el Valle del Espíritu Santo.
Asegura que tal conclusión no es definitiva. Requiere una investigación suficientemente rigurosa, de manera que hablamos en el campo conjetural pero son importante estos elementos para el análisis propuesto.
En la medida que el indígena internalizó el fervor al igual que los mestizos, la fe por la Virgen del Valle aumentó.

Difunde está información
Compartir con:
Califica este artículo

lahoradigitaldiario@gmail.com

Sin comentarios

Lo sentimos, el formulario de comentarios está cerrado en este momento.