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Paradigma: Otros paradigmas

Manuel Avila

Los cambios de paradigma que necesita Venezuela no solo es quitar chavistas para poner a otros políticos, sino de empezar a quitar del camino la maleza que impide que las aguas del desarrollo corran. Está claro que cualquier cosa que venga después de los chavistas será mejor porque este ha sido el peor gobierno de la era democrática, pero hay que preparar a la gente que asumirá los puestos de comando en los ministerios y en la gobernanza de esta tierra que requiere de propuestas serias para poder salir del salto atrás que dio la revolución en estos 21 años de mando.
En materia de salud no es una cosa fácil porque este gobierno con 22 ministros solo ha conseguido volver al pasado y revivir enfermedades tropicales erradicadas por los gobiernos democráticos. Pero la tarea más grande radica en dotar los hospitales y ambulatorios de médicos de categoría porque los buenos se marcharon a otras latitudes en busca de calidad de vida y si encontraron buen trato, grandes dividendos y estabilidad laboral, no es fácil que regresen a nuestra tierra en una nuestra de desprendimiento y patriotismo. Tampoco será fácil dotar de nuevo a la red hospitalaria de equipos modernos para realizar intervenciones quirúrgicas y tratamientos a los pacientes. Y por otra parte sembrar la conciencia ciudadana para que los que laboran en los centros hospitalarios más nunca se roben los medicamentos asignados para los enfermos. Es una lucha por recuperar los centros hospitalarios que incluye la rehabilitación de la infraestructura hospitalaria en todos los planos.
En materia educativa será dura la reconstrucción porque sacar a los estudiantes de un cuadro diagnóstico que redujo los años escolares a 80 días de clases es parte de la tragedia de un modelo educativo colapsado porque los docentes perdieron la fe en el acto de enseñar por la politización de la escolaridad venezolana. Una dura tarea la que nos toca y no es solo con dar cargos de contratados o poner fijos a los docentes, sino de cambiar los patrones de solo realizar estudios de cuarto nivel solo par a cobrar bonos, sino que hay que meterle el pecho a la educación para poder formar los ciudadanos de la nueva patria.
No quiero adentrarme en la transformación general que debe sufrir el Estado porque los chavistas destruyeron toda la administración pública venezolana al desmontar todo el aparataje de alta valoración que existía en los distintos departamentos de la industria petrolera, en las universidades, en los distintos ministerios, institutos autónomos y toda la estructura administrativa nacional, regional y municipal.
Ante tan grande hazaña que debe cumplir la nueva gobernabilidad es necesario cambiar los modelos obsoletos de poner en los cargos a los familiares y amigos de los gobernantes, olvidarnos de dejar a la mujer como alcaldesa, diputada, gobernadora, ministra, directora o en cualquier actividad de la administración pública venezolana. Nada fácil la tiene el gobierno que venga porque esos tipos de la revolución destruyeron todo el aparato de la administración pública venezolana.
Por eso cuando veo a los adecos celebrando su Aniversario 78 le deseo toda la suerte del mundo en su rol de partido opositor, pero que tienen la obligación de quitar del medio de una vez a Henry Ramos y a Bernabé Gutiérrez y que no se les vaya a ocurrir por capricho traer de nuevo al traidor Claudio Fermín, a Aristóbulo Istúriz y a tanto bicharraco que solo usó el poder para escalar posiciones de comando. Tampoco deben permitir que los que se fueron con otras organizaciones que se quedaron en el camino por ser simples marionetas de las organizaciones mayoritarias. Y es que cuando veo los rosters de UNT, PJ, VP, COPEI y el resto de las organizaciones solo tropiezo con los bicharracos que molieron al país allá y aquí y la gente parece no verlos por ninguna parte.
Es que la gente que jodió al país estuvo allá y aquí, pero pretenden seguir gobernando a su antojo aprovechando su presencia entre amigos para repartir los cargos a ocupar en una nueva administración. Es por eso que cuando AD llega a 78 años de existencia no vale solo celebraciones pomposas y discursos retóricos para obtener el poder. Aquí hay que cambiar de verdad y no hacer simples poses de la mentira para buscar convencer a la gente de la bondad de sus cuadros, pues es evidente que cambiar caretas es fácil en un escenario convulsionado y enfermo de ambiciones.
La nueva Venezuela necesita de otra concepción del mundo y no de cúpulas y conchupancias, pues ya esa etapa de cuadres y tramoyas debe quedar sepultada en el cementerio del pasado y la gente no volverá a mirar en el mismo espejo del atraso y el salto en reverso. Creo que Venezuela merece mejor suerte, pues haberse equivocado al volver al militarismo le salió caro y por eso la carnada que usaron de vender la corrupción adeco-copeyana es parte de lo que hemos pagado como precio alto para calarnos esta jauría de locos sin alma que todavía mantienen al país de rodillas.
Qué no crea nadie que lo que vendrá en el futuro es fácil para una sociedad atrapada en las redes de las corruptelas por los siglos de los siglos, ya que es evidente que no podemos seguir pagando a precios altos las improvisaciones de nuestros políticos que siguen creyendo que la cuestión del gobierno es una pila de agua bendita donde todo el mundo mete las manos para santificarse. No señores la vaina es más seria de lo que la gente analiza y Dios que nos consiga confesados.

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