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Ya llegó la educación del futuro para emprender y aprender otro idioma

Benito Díaz

Percibo que la educación del futuro ya llegó. Esto incluye un cambio en lo que se entiende por educación y en lo que se relaciona con la idea de futuro. Con mayor precisión, se mueven las percepciones de lo que se considera socialmente tan deseable que merece emprender y recomendar que se emprenda, y por tanto que se aprenda y se fomente su aprendizaje.
En ese contexto, en la Venezuela actual y especialmente en nuestra región, se debe promover la adquisición del know-how de las tecnologías de la revolución digital y su aplicación para el aprendizaje del idioma inglés, priorizando en emprendimientos del sector turístico, asumiendo las perspectivas de la llamada educación STEM y el enfoque del Plan de Turismo Sostenible del estado Nueva Esparta. En el caso particular de nuestros liceos, esta línea de trabajo debe especificarse con el proyecto turístico “Que Bonito Es Mi Pueblo”.
Por supuesto, esto requiere investigar qué es esa llamada “educación STEM”. Más allá de identificar el común denominador de que esa palabra proviene de las palabras iniciales en inglés para Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, se observa una diversidad de prácticas. En la región he tenido intercambios con profesores de colegios con cuidada reputación de alta calidad y también con ponentes del reciente encuentro (celebrado en el Hotel Wyndham Concorde el 22.08.2019), sobre experiencias de innovación exitosas aplicadas en la Isla Margarita y en tierra firme, principalmente en Caracas y Anzoátegui.
En el conjunto se reafirma la convicción de que el intercambio entre sujetos sociales equivalentes es la base para el éxito de los emprendimientos y el desarrollo. El detalle es el cómo operacionalizarlo, cómo hacerlo, porque cada región tiene su especificidad, así como cada experiencia de aprendizaje significativo nucleada en los colegios y sus entornos. Qué lecciones podemos extraer, qué características comunes tienen las experiencias exitosas? Se trabaja en educación aplicada, con búsqueda de respuestas a problemas comunes que se han planteado, con aporte importante desde las áreas del conocimiento de las llamadas ciencias duras. En varios casos se han logrado incorporar todos los estudiantes, desde primero hasta quinto año, en la búsqueda creativa y aplicada de soluciones a sus preguntas generadoras de aprendizaje significativo.
En común se percibe también un interés por encima del promedio, en atención del aprendizaje del idioma inglés. Hay varios colegios que hacen esfuerzos en la enseñanza y tratan de que se les perciba como colegios bilingües, con variados abordajes, resultando beneficiario el egresado, la fortaleza de la imagen institucional del colegio y la región que logra aprovechar la incorporación del talento de su juventud en los emprendimientos que se perfilan crecientes.
Recientemente se ha identificado la necesidad de investigar la situación y perspectivas de cuatro subsectores en el turismo con perspectivas de crecimiento promisorio de fuentes de empleo, inversiones y oportunidades de negocios rentables y sostenibles. Tales subsectores turísticos promisorios son la gastronomía local; el arte y cultura patrimonial; el deporte; y la música asociada al baile y canto.
En este amplio contexto se ha comenzado a construir un Grupo de Interés académico que pretende identificar oportunidades de negocios en turismo, especialmente para la juventud, que puedan ser potenciados con el uso del idioma inglés. Para este fin específico se trabajará con colecciones especializadas de vocabulario instrumental del turismo en esos subsectores y desde los diferentes pueblos de la geografía insular, con enfoque colaborativo en la perspectiva del descubrimiento guiado.
En esta vía se persigue aplicar tecnologías de la revolución digital para aprender inglés orientado al turismo de enfoque territorial sostenible y por tanto rentable y respetuoso. Y en ese sendero es factible y deseable la construcción de un puente para que vengan los turistas desde Trinidad y demás países angloparlantes, y cuando lleguen sabremos decirles que tenemos para compartir. Pero antes de que vengan les invadiremos por las redes sociales, con el apoyo del conocimiento que nos ayudarán a coleccionar y gestionar los que se han ido en la diáspora y quienes viajan transando con sus productos y saberes.
Ya existen estas herramientas de la revolución tecnológica digital que nos permitan potenciar nuestro conocimiento mientras aprendemos el idioma inglés y nos permiten posicionarnos para transar en la senda del turismo sostenible, juntando necesidad y oportunidad con placer y deber. Si ya existen, no aprendamos con la herramienta que funcionó en el pasado, sino con el medio tecnológico que nos incrementa la probabilidad de éxito para ahora y el futuro que ya llegó. Por ejemplo, en el aprendizaje de inglés, antes se usaba el pizarrón para escribir y leer y el diálogo para pronunciar. Ahora las herramientas digitales permiten hacer eso y más, almacenar los productos, hacer libros a la medida del interés de los aprendices y participantes, y aprender para el medio social significativo al cual se orienta el estudiante, su familia y su comunidad participante. Para el éxito de esta ruta de aprendizaje hacen falta el trabajo colaborativo y la gobernanza que permita los diálogos constructivos entre lo público y lo privado. Así se construye capital social, un clima de confianza para la emprendeduría y se avanza para la promoción de un ecosistema de emprendimiento que impulse iniciativas y permita el fecundo diálogo con mentores, apuntando al éxito buscando salidas a la crisis.

benitodiazdiaz2@gmail.com

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