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Gotas de alborada: Diálogo nuevos paradigmas

Adalberto Orta                                                                   

 El domingo 27 de octubre de 2019, hubo elecciones democráticas, libres, soberanas y con niveles altos de participación; en tres países Suramericanos: Colombia, Uruguay y Argentina. Los ciudadanos de esos países hermanos, acudieron masivamente a sus centros electorales a depositar el voto de forma consciente y espontanea. Cada quien sufrago por su mejor formula y/o candidato. En Colombia por ejemplo se rompieron paradigmas, 16.707.441 votos válidos con 88,53% de participación. En la Alcaldía de Bogotá fue electa Claudia López con el 35,31% , el partido Alianza verde la apoyó y derrota a la maquinarias y al gobierno del presidente  Duque.   En Medellín, Ciudad natal de Álvaro Uribe, gana el independiente Daniel Quintero, derrotantado también al gobierno y a las maquinarias de los partidos políticos y de las oligarquías Colombianas. En Cali sale electo el médico Jorge Iván Ospina, derrotando al candidato del gobierno. Adicional, el Uribismo pierde también en: Caquetá, Córdoba, César, Boyacá, Montería, Manizales, Cúcuta, Santa Marta y Bucaramanga.

 En Argentina el abogado y profesor universitario Alberto Fernández, es el nuevo presidente del país albiceleste con 12.473.709 votos 48,1%, derrotando al presidente en ejercicio Mauricio Macri quien obtuvo un 40,4%,; por cierto Alberto  Fernández cuestionó en oportunidades algunas  medidas del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, luego se reencuentran y conforman la fórmula del frente de todos, desde el 10 de diciembre ambos gobernaran la Argentina de Eva Perón.

 En Uruguay el proceso para escoger al nuevo presidente de ese país culminará en una segunda vuelta, la cual se efectuará el 24 de noviembre de 2019,  entre Daniel Martínez, del frente Amplio (partido gobernante) y Luis Lacalle Pou del Partido Nacional, por cierto:  “El voto en Uruguay es obligatorio y quien no pudiese votar sin causa fundada incurrirá en una multa o se verá sancionado con la imposibilidad de realizar varios trámites públicos. Según la Constitución de Uruguay, el voto no es solamente un derecho del ciudadano sino que es, sobre todo, un deber como ciudadano, además de una obligación”. Después de 15 años en el poder, el partido Frente Amplio podría perder las elecciones del 24 de noviembre. Una alianza de Luis Lacalle con los partidos: Colorado y Cabildo Abierto, es casi seguro lo convertiría en el nuevo presidente de Uruguay. Se requiere en consecuencia, dialogar y romper paradigmas.

 Estos tres procesos democráticos, nos llevan a manifestar que: los países civilizados van resolviendo sus diferencias políticas en las urnas electorales, con instituciones confiables y con una ciudadanía y unos partidos políticos que le dan valor al voto universal; para ellos la abstención es la nada, es favorecer al contrario. Aquí la importancia del diálogo es esencial, es la naturaleza misma del ser político y es apostar primeramente al interés nacional.

Los venezolanos tenemos mucho que aprender en esta materia, recuperar el valor del voto como mecanismo de cambio para romper paradigmas; la abstención solo favorece al gobierno de turno a nadie más; por ende la importancia de buscar entendimientos en Venezuela, reconocer a las partes, hablar con claridad a los ciudadanos y ciudadanas, dejar el sectarismo y la manipulación; son vías para empinarnos a las dificultades y encontrar victorias donde otros se ven derrotados antes de tener la contienda electoral. El nombrar un CNE es de suma importancia, la Asamblea Nacional debe estar discutiendo a la hora de escribir este artículo la conformación del comité de postulaciones, el mismo debe ser amplio, integrado por las fuerzas que componen el parlamento y obviamente ser producto de una negociación política, no de aplanadoras, de lo contrario volveremos al punto inicial. El MAS, uno de los partidos que conforman la mesa de Diálogo Nacional, ha planteado a través de su Secretario General el Dr Felipe Mújica, “que renuncien o pongan sus cargos a la orden los rectores del CNE”, esto como mecanismo expedito para facilitar los cambios en la institución electoral. El país es primero que las ansias de perpetuarse en un cargo. Las elecciones del 2020 son constitucionales, y anhelamos que se hagan con una amplia participación de nuestros conciudadanos. Vamos a elegir diputados y diputadas al servicio de Venezuela y de los venezolanos, no de intereses partidistas y/o grupos económicos. Nuevo CNE, representación proporcional, habilitación partidista y amnistía general, paridad y alterabilidad de género.

Es tiempo de construir una solida unidad de la oposición para derrotar en las urnas electorales en el 2020, a esta barbaridad de régimen, violador de los derechos humanos, y responsable de esta crisis socio económica.

Es perentorio el  Diálogo. Vienen  nuevos paradigmas para Venezuela. ¡Si podemos!

     @adalbertomas

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