a

Paradigma: Asalto a la UDO

Manuel Avila

Cayeron las sombras sobre la UDO un día cualquiera para tirar por la borda 61 años de historia, de formación de valores científicos y culturales para Venezuela, pues un día cualquiera a unos vándalos se le ocurrió que podían vulnerar la autonomía universitaria a punta de piedras y palos ante los ojos de la comunidad universitaria. Nadie hizo nada por detenerlos y las hordas chavistas se apoderaron de “La casa más alta del Oriente del país”. Jodieron a la UDO gritaron en Guatamare, en Ciudad Bolívar, en Maturín, en Puerto La Cruz y en Nueva Esparta. Le pusieron el sello chavista en sus jardines y penetraron la universidad con el apoyo del Gobierno Nacional que empujó para que la vorágine le pasara por encima a la prestigiosa universidad venezolana. Apenas la Rectora Milena Bravo ha seguido batallando defendiendo su derecho y el de la comunidad profesoral, estudiantil, administrativa y obrera.

El resto de la comunidad se quedó con los brazos cruzados viendo pasar el féretro de la UDO sin hacer nada por salvarla. Allá a lo lejos los profesores haciendo chistes siguieron su cumbiamba mirándose el ombligo o escribiendo pajuatadas de la nada.
Cuando los gritos de la Casa Más Alta del Oriente del País se oyen a lo lejos como ecos de socorro, no le queda a los miembros de la Comunidad Universitaria que dar un paso adelante para salvar a la UDO. En esa Casa de Estudios orgullo del Oriente Nacional tiene que salir adelante la fuerza de sus profesores, de sus administrativos y de los alumnos para tratar de dar la mano a una universidad acechada por las fuerzas del mal que sueñan con pegar la mano a la Casa Más Alta: Pero no se ven los esfuerzos de su personal y lejos de las batallas que viene dando la doctora Milena Bravo desde su Rectorado hace 13 años para defender con todos los cañones la autonomía universitaria y haciendo magia con los recursos menguados que cada día han sido recortados por el Gobierno Nacional para provocar el cierre técnico de este emporio universitario oriental.
No hay dudas que desde el Rectorado hasta las distintas escuelas han pasado por períodos bien negros en materia económica porque no alcanzan los recursos desde hace muchos años y el paso acelerado de la inflación ha convertido esos espacios del saber en campos minados donde la falta de recursos va contra la evolución de la academia universitaria. Pero la lucha no debe ser de uno, de dos o de tres personas de la UDO porque si se llega a producir un cierre técnico inesperado de esta casa de estudios se vendrá encima una peste de trapecistas que llegarán a pegar mano a las cátedras, a imponer su modo socialista y a cantar canciones funerales cargadas de ideología política. Por eso la lucha no es contra la Rectora Milena Bravo, ni contra el cuerpo rectoral, ni contra sus profesores, ni contra sus alumnos, sino contra un régimen que amenaza desde hace rato con pegarle las garras a la UDO. Pero pareciera que las sombras que se ciernen sobre la UDO en Guatamare no son percibidas por quienes deciden hacer una vida alegre y relajada dentro del recinto universitario, pero que ni siquiera voltean la mirada hacia el futuro de una universidad con tanta historia.
La Universidad no solo es un recinto para vegetar, ni para reclamar reivindicaciones salariales, sino que da para otras cosas que permitan llevar la Casa que Vence las Sombras a las calles de los pueblos, a las ciudades para que la gente entienda que la UDO existe, que están batallando contra un sistema que frena la posibilidad de crecer y de avanzar por encima de las dificultades. Llegó la hora de ponerse al lado de esa guerrera de la academia Milena Bravo para “Salvar a la UDO” y para ello se requiere de voces autorizadas que forman parte de esa legíón de académicos con historial que deben aportar su granito de arena para que la UDO no se vuelva trizas en el concierto académico nacional. Por momentos como que no tuviera dolientes la universidad del Oriente del país que fue relegada por los mismos hombres de estirpe udista al firmar convenios con universidades nacionales dejando por fuera a la Casa Más Alta como si no fuera patrimonio de nuestros pueblos. Y por eso pregunto dónde están los profesores con historia que ni un solo grito lanzan al aire para decirle al Gobierno Nacional por distintas vías que la UDO se respeta. Y es que la UDO no es de Milena Bravo, de Luisa Montaño, ni de Orlando Fermín, de Rafael Lunar y de tantos otros con historia académica, pues llegó la hora de la unidad universitaria, dejando atrás las consignas cursis de UDO-70, de los movimientos académicos independientes y de los mismos comunistas que han tenido poca participación aun en este gobierno bolivariano y que tampoco han aportado nada a la consolidación, desarrollo y crecimiento de la UDO. Pero pareciera que la UDO no le doliera a nadie porque no se oyen los tambores, ni la música de la defensa universitaria, ni los paso apresurados de los estudiantes para defender la autonomía universitaria y solitarios los profesores bajo una mata echando chistes como siempre como si la universidad fuera un simple chiste malo.
No permitan que las sombras caigan sobre la UDO porque una vez se produzca el cierre técnico por falta de recursos, no habrá una nueva historia para contar las anécdotas y chistes académicos porque ya no existirá más universidad libre, sino un bazar de ideologías que venderá lazos de la academia y piratería de la mentira. Salvemos a la UDO y aportemos un granito de arena para que cesen las mezquindades. Ahora cuando vemos ese cuadro tétrico de los desalmados destruyendo sus instalaciones, invadiendo la UDO con sus bandas armadas, y las fotografías de esa dantesca forma de concebir el poder, me pregunto y es que los profesores que le duele la UDO van a seguir echando chistes y viendo el mundo cómo un chiste? O se van a seguir mirando el ombligo mientras le secuestran la universidad. Pareciera que la UDO no tiene dolientes porque son muy pocas las publicaciones, las denuncias y las fotografías que salen a la luz pública como formas de presión social. Y aquí cabe la pregunta dónde quedó el coraje de los profesores universitarios de la UDO que no dan la cara por su universidad? Dónde están los egresados, dónde están los empleados y obreros? Al final no hay nadie que dé la cara por su universidad y apenas a lo lejos la Rectora Milena Bravo lucha por mantenerse a flote ante el paso avasallante de la vorágine.
De aquelos guerreros que le hacían la vida imposible a los gobiernos democráticos para conseguir sus incrementos salariales, el transporte, la infraestructura, la seguridad y la infraestructura ya no queda nada porque como me dijo un profesor “Ahora los profesores universitarios solo echan chistes y quieren quitarle el puesto al Conde del Guácharo. Eso es lo que hay”.

Difunde está información
Share With:
Rate This Article
Author

lahoradigital24@gmail.com

No Comments

Leave A Comment