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Paradigma: Estrategia malévola

Manuel Avila

Eso se veía venir que el oficialismo intentara jugar desde adentro de la Asamblea Nacional usando los diputados disidentes de la oposición para generar un conflicto de altos niveles legislativos para debilitar la fuerza de Juan Guaidó ante el mundo, Por eso la táctica de lanzar cañones contra la AN para que el liderazgo del líder de VP se quebrara antes que lo volvieran a elegir. No son tontos los rojos y por eso las palabras de Pedro Carreño en los jardines de la AN en conversa con los diputados opositores y dejando al aire la tesis que los chavistas fueron a votar por el grupo de insurgentes que en número de 14 se vendieron al régimen por una buena cantidad de verdes.
La idea de comprar a 4 diputados de la oposición para intentar detener el paso de Guaidó a la reelección como Presidente de la Asamblea Nacional terminó en tragedia para el oficialismo, pues los venezolanos supieron de las jugadas malévolas para torpedear la única posibilidad de triunfo de la democracia en las manos del joven venezolano. Pero no le salió bien la jugada que montaban como protagonistas a Luís Parra y a José Brito porque 100 diputados opositores fieles a su convicción democrática se trancaron en la idea de mantener la fuerza de la unidad en la Asamblea Nacional y con esos votos ratificaron la propuesta de Guaidó, Presidente, Juan Pablo Guanipa como primer Vicepresidente y Carlos Berrizbeitia como segundo VicePresidente.
Se quedaron en el camino las tácticas rojas que usaron cuatro barricadas con distintos cuerpos de seguridad para evitar que Guaidó y sus 99 diputados llegaran al hemiciclo legislativo de alguna manera. Eso no fue obstáculo y aun cuando Guaidó y los suyos empujaron barricadas no entraron al espacio de la AN, y los chaburros realizaron una instalación irrita porque no se podía realizar el acto sin la presencia del Presidente saliente, razón por la cual ese simulacro quedó convertida en una bufa obra teatral que se quedó como un intento de asalto a la constitucionalidad.
La idea de crear dos Asamblea Nacional para generar el caos en las filas de la oposición y que se parezcan a un gobierno sumergido en el caos hace 20 años y que busca enrolar en su tragedia a los opositores. Esa jugada malévola de dividir la AN es parte de las torpezas de un chavismo que compra diputados y trata de jugar con unos legisladores traidores que disfrazados de angelitos hicieron una jugada maléfica para completar la trampa roja que bajo un disfraz hicieron esfuerzos para destruir la democracia. Esa magistral jugada táctica de dividir el parlamento nacional para dar fuerza al chavismo dejó al descubierto a 14 diputados que son parte de los disfrazados que conviven con la revolución y se muestran al mundo como simples aves de paso.
Pretender confundir al pueblo venezolano al crear otra AN para dividirla es parte de las estrategias sicológicas organizadas por el G2 cubano en aras de mantener la sociedad democrática dividida, pues es evidente que el chavismo nunca tendrá mayoría en la AN y por tanto comisionaron a Luís Parra y José Brito como los Caballos de Troya de la oposición venezolana. Tratar de engañar a los venezolanos no es una tarea fácil porque el uso de los cuerpos de seguridad para bloquear la entrada de los diputados de la oposición es parte de la táctica comunista para dividir y solo eso.
Esos 14 diputados traidores que hicieron la jugada del teatro rojo y recibieron el voto de los comunistas pretenden mostrarse ante el país como los unificadores de la democracia ha sido la jornada más horrenda realizada en la AN en toda su historia. Esa farsa liderada por la dupla Parra-Brito queda al descubierto cuando se unen con los diputados oficialistas para intentar hacer una mayoría que no le cuadra por ninguna parte, pues es evidente que fueron producto del hilo invisible de una sociedad enferma de la mentira.
Esa fracción de diputados que se cuadró con los chavistas para intentar dividir la AN quedó desenmascarada ante el país y solo sirvieron de carnada para tratar de implosionar la AN para servirle al régimen en sus aspiraciones hegemónicas. Lo único que quedó claro es que 14 diputados traicionaron la democracia venezolana al fusionarse con los chavistas en esa torpe idea de entregarle a Maduro el control del país.
Con esta farsa grotesca los degenerados Luís Parra, José Brito y Franklin Duarte y los otros diputados traidores hicieron su show mediático solo para emborronar una situación política que quedó marcada como la burla más grande a la historia democrática venezolana.
Al final la plancha disidente quedó al descubierto en la entrevista de Franklyn Duarte cuando no pudo justificar en la entrevista por Globovisión las razones por las cuales los chavistas votaron por ellos, tampoco la tranca de los cuerpos represivos a Guaidó y los 99 diputados opositores para entrar el hemiciclo y la idea torpe de juramentar a la directiva sin el Presidente saliente en el acto. Esa mentira política dejó entrever la estrategia malévola de una revolución que a estas alturas ya no engaña a nadie con jugadas traviesas cargadas de falsedad, pues ya los embustes rojos no pasan la prueba en medio de tanta locura junta.

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