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¡EL KARMA DE MADURO!


Enrique Prieto Silva


Antes publicamos “El mantra de Guaidó”, ratificando nuestra posición asumida, cuando referimos que “…hay que celebrar para disfrutar el gobierno de transición que tenemos, preparar el nuevo proceso electoral para poder declarar definitivamente el cese de la usurpación”, cuando alguien preguntó: ¿Cuándo ocurrió el cese de la usurpación, que no la vimos?
Respondimos entonces, que si pudiéramos ir más allá de los deseos, lo interponemos como bases de un paradigma, que más allá del mantra, lo entendemos en su lato sentido, como dice Thomas Kuhn, quien describe el paradigma como un esquema de interpretación básico, que comprende supuestos teóricos generales, leyes y técnicas que adopta una comunidad concreta de científicos; no podemos verlo como mantra religioso que solo se recita, sino que lo vemos vamos más allá, tres supuestos, como se incluyen en un paradigma de investigación humanística, planteado como complementariedad de una orientación pronostica o hipotética.
En fin, vuelve a relucir, que los hechos del 5ENE en el Capitolio Nacional, debemos verlos como un estado síquico que desnuda una verdad insoslayable: ¡el karma de Maduro!, esa energía trascendente que se deriva de los actos, palabras y pensamientos díscolos y estúpidos que explaya Nicolás, muchas veces sin cumplir con el descifrado del karma, la acción que un individuo realiza para lograr una reacción diferente; todo lo contrario a lo pensado, como diría el llamado filósofo de Rubio, “ni una cosa ni la otra sino todo lo contrario”, que si las enervamos a lo religioso, entenderemos que son palabras específicas que pueden tener connotaciones de acciones específicas y consecuencias diferentes, aunque en verdad se relacionan solo con lo que pudiera ser, si fueran pensadas con claros criterios y buen sentido.
Sin dudas, lo que expusimos como predicción, y más que eso, cuando lo expresamos como hipotético en el mantra de Guaidó, no tenemos dudas a equivocarnos, los postulados planteados: “cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres”, dejan de ser mantra, para convertirse como lo vemos en “el karma de Maduro”.
Sabemos que muchos no lo creen, y llegan al titubeo vacilante, creyendo aprovecharse de la debacle de los Gs. Políticos, olvidando que una cosa en la politiquería como hobbies, que ha dominado a los partidos de la oposición en un intento de sobrevivencia y otra la política como ciencia, que al final es la que decide el que hacer y cuando hacerlo en todo proceso administrativo.
No hay otra, y que debe ser entendido por quienes creen que apoderándose del liderazgo asambleísta con actos de “viveza criolla”, pueden arropar los actos del desespero del pueblo, que no soporta más a los malos, ni del chavismo ni de la oposición; por eso decimos, que el mantra de Guaidó se superpone con osada ventaja inteligente a los “sabios tontos”, que creen que el poder está en las armas revolucionarias de la nación y no en la conciencia democrática del venezolano consciente, que entendió que no podemos presumir más “chavistas” ni entuertos opositores, que solo sirven para descubrirnos y pensar en el karma de Maduro.

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