a

Empoderar a la clase media


ENEIDA VALERIO RODRIGUEZ

La gira de Juan Guaidò, ha servido para despertar al y prever, las posibilidades de empoderamiento de los venezolanos quienes por desventura, han perdido tal capacidad luego de vivir la peor y perversa de las crisis políticas, que ha sacudido su conciencia. Esta consecuencia, se refleja en la creciente diáspora, halo de esperanza, para muchos. Sin embargo, muchos luego de sus decisiones, observan rápidamente, cómo se trastoca lo errada de su decisión.
Más de 6 millones de venezolanos han cruzado de formas y maneras particulares, las fronteras en búsqueda de oportunidades. Para otros organismos, particularmente la ONU la cifra va en aumento y de esta manera, las posibilidades de enfrentar un país en proceso de envejecimiento, precipitan los análisis en cuanto al tema, muy preocupante por lo demás.
Tales circunstancias, han formado parte del discurso de Guaidò no solo en esta gira, la más larga, desde que hace un año emprendió el camino de liderazgo político del país desde la AN. Ya, cuando fue a Colombia con ocasión de la fracasada entrega de la ayuda humanitaria, señalaba, la necesidad y conveniencia del regreso de esa masa de venezolanos, muchas veces con un creciente sufrimiento ante las dificultades encontradas a lo largo de sus decisiones.
Los venezolanos desde ese exilio voluntario, han llamado la atención y se han organizado, para reiterar la necesidad de revisar por parte de organismos, gobiernos y líderes las envolventes condiciones de su lamentable condición humana. Amén de que muchos países mostraron un creciente rechazo al descontrolado flujo de migrantes y ejecutaron una tabla de condiciones incapaces de contener este flujo, expuesto por otra parte, a lamentables casos de xenofobia, algunas veces,desbordada en principios y valores.
Pero este proceso, vivido más allá de 20 años, llega a una fase muy interesante. Se cumple un viraje en el interés internacional para resolver de una vez por todas, la dramática situación de Venezuela, punto focal de esta imperiosa necesidad.
La diáspora ha brindado a países receptores, cifras que advierten crecientes economías gracias a su contribución. Destacan varios aspectos; salud, servicios y educación de forma prominente.
La clase media, fue por años y en la robusta situación nacional una fuerte empoderada. Sus actuaciones dada la formación y adecuación necesarias como capital humano, fue suficiente para apalancar los cambios ocurridos en una de las economías más sólidas del continente. Le dio sustrato especial y protagonismo vital a nuestro país, receptor de similares y sendos procesos migratorios hace unos años.
Se perdió tal circunstancia en esta empoderada clase media. El gobierno, dibujó fieramente, el ocaso claramente perceptible desde el comienzo de sus pretensiones; la convicción de eliminarla. Hacer del fracaso de la clase media fue el rol vital para la destrucción de sus alcances y logros. Se produjo entonces, la debacle ya conocida. Salvo el tiempo de la conquista por la libertad, y cuando los fusilamientos cometidos por miles entre ambos bandos, empobrecieron al país de manera brutal y sin esperanza en medio de la guerra, nunca habíamos tenido semejante situación.
Nos ubicamos, gracias a la óptica del comunismo desfasado y despiadado con los talentos, en el país con peor desempeño económico. El del más bajo nivel educativo y comunicacional tanto en la libertad de expresión como de acceso a redes sociales para garantizar las conquista del conocimiento. Nos convirtió el comunismo deteriorado en esencia y corrompido por naturaleza, en una mueca que clama justicia.
Afortunadamente, Venezuela, resultó irreductible en parte a los desmanes de tan descabellado y disparatado interés. Así, en medio de esta tragedia humana política y social, buena parte del ciudadano, incluyendo la diáspora, dispuesta a renacer. Ha confiado en nuevas oportunidades y ha decidido retomar un emprendimiento que la coloque en camino prodigo para la semilla sana.
El empoderamiento debe afincarse en la capacidad para generar riquezas capaces de superar la estructura de la actual PDVSA para citar el caso del ocaso de este empresa vanguardia de la nacional. Asimismo, debe alcanzar buenos niveles de generación de bienestar y superar las proyecciones en base a estudios responsables.
Lo mejor. Y, no hay dudas que así será, se ha demostrado en los actos recientes de encuentros internacionales con Guaidò. Ha sido unagira internacional de éxitos y logros. Ha demostrado la diáspora que llora y canta, su disposición a estimular este crecimiento y consolidarlo. Esa diáspora, rindió frutos en otras latitudes. Ahora, lo sustentará acá.

Difunde está información
Compartir con:
Califica este artículo

lahoradigitaldiario@gmail.com

Sin comentarios

Deja un comentario