a

Paradigma: Más de la gobernanza

Manuel Avila

Aquí que nadie se venga a quejar por falta de recursos, aquí que nadie se incomode porque la Onapre no baje los recursos a tiempo, aquíque nadie proteste por la cantidad de calamidades que vive el país. Es que ese gobierno lo eligieron los venezolanos y los que decidieron ser gonbernates con el chavismo en el poder, saben que tenían que calarse su dosis de comunismo. Eso lo interpretó Juan Pablo Guanipa en el Zulia y por eso se resistió a juramentarse frente a la ANC. Dijo que no iba y no fue, aunque eso le costara el repudio del pueblo zuliano, pero lo hizo con grandeza y desprendimiento porque sabía que no le iban a entregar los recursos, que lo iban a investigar, acosar y que le iban a poner un Protector al mismo estilo chavista de los últimos tiempos.
Ese mismo estilo se lo aplicaron a Morel Rodríguez, Gobernador en Nueva Esparta cuando William Fariñas “el aviador”fue enviado por Chávez a intentar ser candidato a Gobernador de Nueva Esparta y le entregaron los recursos de manera abusiva para hacerlo crecer en las encuestas. Fariñas fue un Protector que manejó recursos y tomó decisiones violando los principios constitucionales. No es una figura nueva el bendito “Protector” porque Carlos Mata Figueroa vino con esa etiqueta a Margarita y tuvo plenos poderes para ejecutar obras, manejar proyectos, jefear y tomar decisiones como Gobenador y nadie dijo nada. A Morel lo fregaron igual, pero tuvo la habilidad para moverse por las lianas con algunas amistades dentro del gobierno y supo jugar para garantizar la gobernanza en NuevaEsparta. De esa forma pudo sortear el obstáculo del Protector y evitar un mar de calamidades para Nueva Esparta.
La tesis del Protector y de la falta de recursos es parte de las penurias que deben pasar los gobernantes en estos tiempos de autoritarismo comunista, pero esa es nuestra realidad que obliga a los gobernantes a aprender magia, invisibilidad, picardía y mover las teclas para alcanzar soluciones a los problemas de sus regiones. Esas tareas la deben hacer los gobernadores de Táchira, Mérida, Anzoátegui y Nueva Esparta porque si decidieron gobernar bajo la égida del proceso revolucionario, es válido entender que gobernar en estos tiempos con la crisis sobre los hombros es parte de la dinámica de los nuevos tiempos. Por esa misma calamidad deben pasar los alcaldes de Lecherías, El Hatillo, Chacao, Baruta y Los Salias, pero con la filosofía que no se pueden detener a lloriquear en medio del camino porque se los comen los zorros y camaleones.
En ese mundo de crisis navegan los gobernantes de oposición que no pueden mantener la tesis que esa no es mi competencia porque gato come carne aunque sea escondido y pescado que come carnada muere por el anzuelo. En esta filosofía de la gobernanza de los nuevos tiempos con una crisis descomunal no valen para nada las excusas y la llorantina permanente para justificar el camino que los gobernantes de oposición en esta nueva era aceptaron al ganar las elecciones de sus entidades o municipios.
Cumplir con la Gobernanza implica asumir riesgos y tomar decisiones que le permitan mostrar a la gente la capacidad de cada mandatario para que la gente pueda comparar entre los encargados de llevar las riendas de las regiones. Nada fácil es asumir posiciones de Estado con la espada de Damocles sobre su cabeza porque presupuestariamente es casi imposible cubrir los gastos para el funcionamiento de la maquinaria administrativa, pero el gobierno le suelta el hueso de la ONAPRE para distraer a unos gobernantes que con las escasas migajas de lo que llega de Caracas deben hacer de tripas corazón para paliar los avances de la crisis.
No más obras de envergadura que permitan hablar de gestión alguna, pero si cabe la creatividad y la imaginación de los gobernantes para sacudir esa estela de vientos contarios que soplan sobre las administraciones opositoras. Eso lleva a cada gobernante a tener en sus filas a magos de las finanzas que le alumbren el camino de la efectividad gerencial o su gobierno se volverá sal y agua en poco tiempo. Con razón Juan Pablo Guanipa se sacudió el polvo del camino y les dejó el Zulia a los revolucionarios para que terminaran sumergidos en ese mundo bárbaro en que está anclado el estado petrolero en los últimos años. Guanipa dio entonces el paso apropiado para salvarse de la jauría que hoy estaría cobrándole su incompetencia para dirigir la región.
Con el refrán “el que se mete a redentor muere crucificado” se anota la postura filosófica de no quejarse si aceptaste el matrimonio de velo y corona con el gobierno comunista de Venezuela. Y es que está bien claro que los presupuestos recortados seguirán llegando a las regiones porque eso está establecido en el diseño comunista para mantener el poder y nada de descabellado tiene la táctica pusevista de administrar el poder con partidas solo para los suyos. En la práctica esa realidad es perniciosa porque ni a los mismos chavistas le están llegando presupuestos jugosos, sino migajas que no les alcanzan ni para realizar las fiestas carnestolendas de cada año.
La Gobernanza en estos tiempos lleva implícita la creatividad para poder mantenerse a flote cuando todos los gobernantes se hunden en el fango de una administración pública erosionada por la presencia de la corrosión marina. Por eso el Alcalde de Maneiro ha dicho muy claro en uno de sus espacios publicitarios que en el pasado los gobernantes se quejaban por falta de presupuestos y sostenían que los problemas de los servicios públicos no eran de su competencia, pero en estos tiempos hay que asumir los problemas de las comunidades y dar soluciones rápidas a los ingentes problemas de la gente. De eso se trata el juego de la gobernanza de mantenerse a flote mientras los colegas se pierden en los lanzamientos equivocados y en las posiciones enfermizas que en nada ayudan al desarrollo de sus pueblos.
En eso de la Gobernanza están quedando atascados los que solo sueñan con ejecutar obras y realizar negocios prósperos, pues es evidente que con estos bichos en el poder solo podrán mantenerse a flote los enchufados y los socios de los grandes jeques del proceso. De manera que ser poder es una lucha contra el ser y el no ser, pero hay que luchar para poder dejar en la gente la sensación que algo se está haciendo por sus comunidades.
No en balde los críticos más radicales de Margarita ya han entendido que en Maneiro se ven las cosas desde distintos ángulos porque dejó el Municipio Ejemplar de ser la parcela particular de francachelas y saraos para transformarse en un espacio que le garantiza tranquilidad a la gente. No es algo parecido a Disney, pero si es un territorio donde la luz, la ciudadanía y el elevado compromiso de sus ciudadanos se levantan por encima de falsas teorías de que en revolución nadie prospera. Y eso me han dicho varios amigos que viven en otros municipios que en estas parcelas de Maneiro la gente se siente confiada y protegida por los propios ciudadanos que apuestan a manetenerse vivos y por encima de la crisis.
De un solo soplido Maneiro se quedó con el primer lugar de las inversiones en Margarita y eso lo dicen las propias encuestas que le dan a su Alcalde la cifra de 71,9% por encima del resto de los burgomaestres del nivel nacional. Eso indica que contraria a la tesis de aquella famosa pancarta “Maneiro no puede ser gobernada por un muchacho”, terminó de dar matarile a una propuesta acabada por 17 años en el poder y convertida en una visión retrógrada de hacer política. Esa gestión de Maneiro le da a Nueva Esparta el impulso para creer que si se puede hacer algo para labrarnos un mejor destino en el futuro.
Con la Gobernanza se mantiene la tesis que si no tienes gestión no puedes aspirar a nada, pues es evidente que las políticas sacadas de formas obsoletas de gobernar dejan sin aliento a mandatarios anclados en procesos atrasados que no terminan convenciendo a la gente de su buena voluntad. Por esos errores de construcción de propuestas sociales se quedan muchos en el camino de la política y terminan en los museos de la historia del no hacer nada.
Veremos el desenlace final de estos actores de la Gobernanza y quien no tenga magia caerá bajo los brazos de la negativa a desarrollar gestiones que dejen huellas en los ciudadanos que evalúan el desenvolvimiento de los mandatarios locales. Por eso sin gestión no hay paraíso en una tierra acostumbrada a la inauguración de por lo menos 10 obras semanales y ahora reducida a la nada de la improvisación y la pacatería.

Difunde está información
Compartir con:
Califica este artículo

lahoradigitaldiario@gmail.com

Sin comentarios

Deja un comentario