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Paradigma: Las Mil y Una Noche

Manuel Avila

Esa es la cantaleta de la gente en la calle. Eso es lo que gritan los neoespartanos ante el silencio de quienes deben emitir opinión y resolver los problemas del pueblo en medio del cuento “Las Mil y Una Noche” parameternos en las profundidades de la miseria nacional y terminar dibujando un estado de angustias que convierten a Nueva Esparta en territorio de nadie.
La gente tiene razón porque ante esta tragedia del agua que aumentó el ciclo de manera inmesericorde no se escucha el eco ni siquiera del viento, pues es evidente que los gobernates no están pendiente de las necesidades supremas de su pueblo. La excusa que ese servicio le corresponde al Gobierno Nacional y por tanto a Dante Rivas como Protector de Nueva Esparta es parte de la trama de una obra teatral sin sentido, pues es evidente que este pueblo que no puede vivir sin el vital líquido debería manifestarse para hacerse sentir ante el Gobierno Nacional. Pero nadie conduce a un pueblo cautivo de sus propias locuras electorales y el mismo Gobernador de Nueva Esparta se sometió a los dictámenes del silencio para aceptar ese modo ciclos como la salida a una problemática que cada día se hace más severa,
A Nueva Espartale cayó la pava ciriaca al tener dos gobernantes que nada hacen por la región porque ninguno de los dos eleva las quejas ante el Gobierno Nacional para poner fin a las pesadillas del agua y la luz que azotan a la región de manera desproporcionada. Sabemos que en nuestra condición de isla dependemos de tierra firme para el agua y la luz. Eso está bien claro, pero la realidades que esos servicios por falta de mantenimiento del cable submarino y de las tuberías que vienen por el mar hace medio siglo que se vienen deteriorando progresivamente para llevarnos a la más calamitosa situación de caos.
Nos acostumbramos a vivir en “el modo ciclo” y vemosa con preocupación como las autoridades han ido alargando los ciclos hasta superar los 46 días lo que indica que la incapacidad del Presidente de Hidro Caribe y del Protector que ya ha anunciado los recortes del ciclo y le ha fallado a Nueva Esparta al posponer y alargar los resultados de sus anuncios. Mientras tanto el Gobierno de Nueva Esparta se lavó las manos como Pilatos y nada hace para elevar las quejas ante el Gobierno Nacional de manera que se entienda que están matando a esta región de angustias. Si a eso agregamos que las condiciones de sanitarias de la región están por el piso, no hay dudas que están matando a este pueblo lentamente.
Se escucha el eco de la gente que no puede comprar un camión cisterna de agua por 20 0 40 dólares porque no tienen los recursos parasobrevivir a la crisis, pues es evidente que los sueldos de la administración pública son miserables y solo le permiten a los ciudadanos comprar cuatro cosas elementales para aguantar la inflación mortal que condena al pueblo venezolano a los peores momentos de su historia.
Creer que los maestros viven con salarios que no llegan a 900 mil bolívares mensuales es parte de la comiquita de un gobierno regional que cree que dando cargos fijos a los docentes, administrativos y obreros están llevando a los trabjadores a la gloria. Y mientras tanto las 108 escuelas que se construyeron en la administración de Morel Rodríguez se caen a pedazos por no tener ni siquiera productos de limpieza. Ya no queda ni una sola computadora en las 60 aulas de informática y esa belleza tecnológica que adornaba las escuelas estadales pasó a verse como casasen ruinas.
Las políticas de mantenimiento a las escuelas quedaron eclipsadas por falta de recursos lo que condena esa obraimportante de la gestión pública al colocar a Nueva Esparta como un estado en ruinas porque como vaya marchando la educación se evaluará el progreso de los pueblos. La condena de la Onapre a los maestros a sueldos miserables frenan el progreso de Nueva Esparta y si a eso le agregamos que no son más de 90 días de clases en cada año escolar encontramos razones sufcientes para entender porque la educación de los venezolanos se quedó atascada en el tiempo. Es por eso que cuando esucho o leo las declaraciones de la autoridad educativa de la región anuunciando la inauguración de la media escuela de Chacachacare solo me salen carcajadas porque ese personaje de la ficción educacional creyó que como gerente transformaría la educación estadal y miren que terminó prisionero de sus propias sandeces linguísticas.
En medio de las calamidades quedamos atascado los ciudadanos de una región que estamos pagando por la osadía de elegir gobernantes sin la capacidad para llevar las riendas de una entidad vuelta papillas en manos de la inercia gubernamental. Lo trágico es que Nueva Esparta tiene dos gobernantes uno electo por el voto popular y otro impuesto como Protector desde Miraflores y nadade resultados positivos para beneficio de los insulares porque cada nos la vemos peor en medio de una lucha fratricida por ganarse el respeto de la gente. Esa es la razón por la cual la gente dice “Aquí no hay gobierno”.
En materia de seguridad la policía no hace el trabajo y la delincuencia desbordada anda con el moño suelto mostrándose como figuras dueñas y señores del espactáculo que vive la sociedad venezolana. Sin dudas se burlan del ciudadano cuando el Señor que dirige la Seguridad Ciudadana de la Gobernación que no tiene ni siquiera una bicicleta para la custodia andadando charlas en las comunidades sobre como protegerse ante los embates de la delincuencia. Da risa oir esa cómica aparición que solo trae más confusión a los habitantes de Nueva Esparta.
Ni se diga de la red hospitalaria que nada tiene que ofrecer a los ciudadanos que deben llevar todos los productos e implementos a los hospitales para poder ser atendidos por los médicos. Desde el alcohol, la gasa, las agujas para sutura y hasta el yeso deben proveer los ciudadanos a unos hospitales colapsados por falta de atención a los enfermos y por carecer de las mínimas condiciones para atender a los pacientes. Pero eso es lo que eligieron los venezolanos con sus votos al cambiar la felicidad de otros tiempos por la quiebra de unas instituciones que parecen campos de concentración para prisioneros de guerra.
En Nueva Esparta está ocurriendo lo mismo que en todo el país donde la miseria colectiva se apoltrona como la reina de un país soemtido a las peores penurias de su historia. Aquí en Nueva Esparta donde no habíamos conocido tanta calamidad vemos con estupor como los gobiernos locales hacen aguas en los linderos de la crisis. Por eso los gobernantes parecen caricaturas de la gerencia que no resuelven nada y decidieron hace rato dejar el barco a la deriva en medio de un mar tormentoso.
Por eso tenemos un gobierno regional solo con títulos y denominaciones que le quedan grandes a sus gerentes porque como se hacen diligencias ambientales sin recursos, cómo se construyen casas sin dinero y sin materiales, cómo se haceseguridad sin policías, cómo se mantienen escuelas y se fabrican escuelas sin presupuestos. Ahora todo se resuelve entregando certificaciones de cargos fijos a maestros, administrativos y bedeles que pasan a ganar sueldos míseros y adquieren compromisos para empobrecerse cada día más. Lo que no se entiende es cómo las autoridades gubrnamentales piensan que un docente puede vivir con 900 mil soberanos mensuales y con ello deben pagar transporte, alimentación y viviendas. Una farsa teatral de grandes connotaciones de la miseria nacional que llevó la crisis hasta la máxima expresión.
Con ese dibujo de la crisis entramos al 2020 ataviados de mentiras y poses de gobernantes creídos que con sus actuaciones están cambiando el mundo y fabricando ese hombre nuevo del que habló la revolución en sus inicios y ese fue el producto que le vendieron a un pueblo idiota que creyó el cuento de las mil y una noches.

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