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Gotas de alborada: Diálogo, opciones y el bisturí

Aldalberto Orta

     Hace años, en una aniversario del partido Acción Democrática en la Ciudad de Caracas, le comente a unas personas muy estimadas: me preocupan dos cosas que visualizo en el país, la primera es que la gente se está acostumbrado a esta vorágine social que se está levantando y la segunda, el régimen tiene en operación, el bisturí para cortar fino al campo opositor. El tiempo sigue su curso.

  El gobierno que encarna Nicolás Maduro, tiene abierto el juego político en varias direcciones y con un mismo fin: continuar dividiendo a la oposición y sostenerse en el poder a como dé lugar. El diputado Juan Guaidó (líder de un amplio sector de la sociedad), por su parte, está apostando todas las cartas a la asesoría del departamento de Estado, radicalizando posiciones, aupando mayores sanciones económicas y apartándose de un proceso electoral de continuar Maduro en Miraflores. Por otro lado, existen sectores democráticos que efectivamente creen en el diálogo como vía sensata para dirimir la aguda crisis que vive Venezuela y al parecer, podría dificultarse en los próximos meses producto de la mala gestión gubernamental, sumado a las mayores sanciones del gobierno de los Estados Unidos. En este grupo que participa en el diálogo, ubicaremos a los partidos M.A.S., Cambiemos, Soluciones y Avanzada Progresista. Pero, no puedo dejar de mencionar el juego de otros factores que más adelante mencionaré. En este disperso universo de criterios de desenvuelve el complejo  panorama venezolano. Mientras tanto, la población en nuestro territorio se empobrece más y lucha desesperadamente en sobrevivir a este desastre político, social y económico que por ahora no le vemos fin. Una especie de infierno dividido en etapas y donde todos participan para que las llamas les alcance. Estamos en medio de un total desorden social, un gobierno con tesis anacrónicas para avanzar y una oposición ciega y desarticulada. La realidad política tratemos de plasmarla, inspirados en la canción; todo es según el cristal del color con que se mire.

      Las reservas internacionales han caído velozmente, el aislamiento internacional es notable, Venezuela recibe cerca de 7000 mil millones de dólares en remesas que hace menos penosa la vida de muchos venezolanos, la anomia social está en desarrollo, la represión de los cuerpos de seguridad es asfixiante, la violación de los derechos humanos es una constante, la corrupción desangra a Venezuela y sin embargo, el régimen está intacto y gobernando. Los niveles de rechazo van entre el 70% al 80 %. Pero nadie, ningún sector político canaliza esto. Los ciudadanos tienen desaliento, rabia, inconformidad y lo más serio, es que tanto el régimen como la oposición lo saben. ¿Pero quién saca partida de esta situación? Constitucionalmente este año 2020 deben hacerse las elecciones parlamentarias. La sociedad está esperando el nombramiento de un nuevo CNE que difícilmente lo hará la AN. Ni la de Parra ni la de Guaidó tienen 112 votos para lograrlo. En consecuencia podría hacerlo el TSJ que está en ejercicio en Venezuela. Existe el criterio en la Mesa de Diálogo Nacional que se debe participar en las elecciones para escoger a los diputados a la AN en un proceso limpio, amplio, con observación internacional, con la legalización de todos los partidos políticos, poner fin a las inhabilitaciones y designar un nuevo CNE. Los representantes del gobierno en la materia del CNE han estado de acuerdo, incluso se han manejado nombres y se han dado reuniones con el presidente del TSJ, para avanzar en esa materia. Hay el compromiso de que en este mes de febrero eso se resolverá. Pero las garras del régimen son insatisfecha y el bisturí vuelve a la operación divide y reinaras. Sectores de la oposición sonríen y les apetece ir al quirófano. Maduro anuncia que el CNE debería nombrarlo la AN de Parra. Bertuchi, aparentemente quiere hacer  su sopa con el régimen aparte, y busca entrar en el CNE.  AD (un grupo) aspira un miembro principal en el CNE y la legalización de su tarjeta para participar, pero Henry Ramos no ha soltado prenda.  La AN de Parra también quiere su miembro principal y que le den la franquicia de PJ. UNT estira las manos y se mueve con Guaidó y oye al gobierno. VP, ABP y VENTE dicen que ellos no van a estas elecciones, pues “sueñan con los Marines sacando a Maduro”. En fin, el gobierno  está haciendo sus movimientos en la tesis: ganar la AN con pocos votos. Guaidó le facilita las cosas en esta materia y los partidos de oposición en la Mesa de Diálogo Nacional está convencida que: TU ARMA ES EL VOTO para derrotar al régimen. Así están las cosas.

@adalbertomas

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