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Una Semana Santa más Cristiana más Humana


José Rodríguez Suniaga*

La Semana Santa es la instancia donde, quienes militamos en El Cristianismo experimentamos dos sentimientos encontrados, diametralmente opuestos en su concepción. Por un lado, el dolor que representa La Pasión y Muerte de Nuestro Salvador Jesucristo y por el otro, el más importante, la alegría que significa la seguridad de como Él venció la muerte y resucitó para darnos la salvación y vida eterna. De allí el llamado a que no nos quedemos en el dolor de la soledad del Sepulcro, sino que vayamos al encuentro de la anhelada y necesaria resurrección. Que resucitemos con Él a una nueva vida inspirada en los valores de la reconciliación, la solidaridad, el amor sin límites, la ayuda al prójimo.
La situación del país y de nuestro estado no escapa de la circunstancia satánica que hoy vive la humanidad toda, con motivo de la pandemia coronavirus, de allí que juntos debemos enfrentar las adversidad que hoy atravesamos, siguiendo las enseñanzas de Cristo Resucitado. Camino de comunión con El Padre, de reencuentro con la hermandad solidaria; solo así podremos vencer a esos nuevos satanás, Pilatos, Escribas, Caifás y Sumos Sacerdotes, representados hoy en la miseria, el hambre, la falta de alimentos y medicinas, la diáspora de talentos , magnificados ahora por ese virus destructor.
En la conmemoración de esta atípica Semana Santa, es necesario que entendamos que del acatamiento de las medidas de seguridad que se han venido adoptando y de la responsabilidad de nuestros actos depende en gran medida la superación de esta peligrosa y destructiva situación. Que oremos mucho y en comunión con el prójimo cerremos filas en un solo propósito vencer la muerte como hizo Jesús y que resucitemos más fortalecidos, mas humanos. Una resurrección que se exprese en una sociedad más justa y equitativa. Solo así entenderemos la verdadera resurrección de Cristo y podremos cantar de la mano del genial Miguel Otero Silva en el pentagrama de su magistral obra La Piedra Que Era Cristo: “Él ha resucitado y vivirá por siempre en la música del agua, en los colores de las rosas, en la paz de los pueblos, en la rebelión de los oprimidos. Si de los oprimidos, en el amor sin lágrimas”
*Sociólogo, Docente Universitario y Articulista
Cheitocarobo1957@gmail.com

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