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3 mil millones. Williams Caballero López

Opinión-. ¡Tres mil millones de dólares! Se dice fácil, pero es más que una fortuna, es una cifra enorme que haría que cualquier nación, bien administrada, salga de las dificultades económicas más diversas. Bueno, este es el monto que aparentemente Nicolás Maduro acaba de perdonarle a la isla de Cuba.

Sí, el Gobierno de La Habana nos debe 3 mil millones de dólares, aunque para algunos la cifra de la deuda es más grande aún. Lo cierto es que desde Miraflores le interesa más condenarles la deuda a los cubanos que cobrarla y destinar esos recursos a las miles de necesidades de nuestro pueblo.

Con 3 mil millones de dólares pudiéramos levantar no solo uno sino, por lo menos, 3 hospitales de alta tecnología para atender la emergencia de salud originada por la pandemia de Coronavirus que azota a toda la sociedad mundial.

¿Cuántos equipos de bioseguridad se pudieran adquirir con ese dinero para proteger la vida de los médicos que mueren diariamente por contagiarse de Covid-19? ¿Cuántos sistemas de acueductos, tuberías y represas se pudieran levantar y/ construir para garantizar el suministro de agua potable a decenas de sectores que mueren de sed en Venezuela? ¿Podríamos reactivar por lo menos 2 refinerías en el país y retomar las operaciones para que por fin el país vuelva a garantizar el abastecimiento de combustible interno? ¡Señores! Con esos tres mil millones de dólares podríamos hacer mucho en favor de Venezuela, sin embargo en Miraflores prefieren regalárselos a los cubanos.

Nicolás Maduro elige el bienestar de Cuba antes que la felicidad para los venezolanos; el dogmatismo embriagador lo lleva a condenar a nuestro país para mejorar las condiciones de gobierno de sus amos en la isla caribe. Esto se llama traición a la patria.

Aunque Maduro se llama a sí mismo presidente de Venezuela, en verdad actúa como una especie de virrey o capitán general, como aquellos que en los tiempos de la colonia velaban por los intereses del Rey; el luce como un albacea de la dictadura cubana en suelo venezolano, lo cual es completamente contrario a los interesas nacionales.

Miraflores perdona esos 3 mil millones de dólares como si Pdvsa estuviera en plena productividad, como si la economía venezolana estuviera nadando en dinero, como si no tuviéramos un tercio de la población pasando hambre en medio de la pandemia; ellos echan al pipote de la basura semejante cifra porque les tiene sin cuidado el futuro del país y el bienestar de su gente.

Es por esto, que Nicolás Maduro no es apto para seguir al frente de los destinos de Venezuela. Ni política ni moralmente, quien ocupa en la silla presidencial, está capacitado para ello, es menester que desde la presidencia interina se deje claro que todos los actos administrativos que se lleven adelante por Maduro son nulos de toda nulidad.

Los cubanos, y sobre todo su régimen, deben saber que el “perdón” de la deuda decretado por Maduro no es válido y que ellos nos siguen debiendo esos 3 mil millones de dólares, que más temprano que tarde tendrán que cancelarnos para que ese dinero sea invertido en soluciones reales para los venezolanos…

Ojo: No lo olviden, la deuda sigue viva y vigente.

Williams Caballero López

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