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Paradigma: La Profecía del 2021

Manuel Avila

Si recuerdan que el Presidente Chávez decía a todo pulmón que gobernaría hasta el 2021 eso no eran palabras lanzadas al aire al voleo, sino que era un anuncio profético de la tragedia histórica lo que le venía al pueblo venezolano. Un adelanto de la pela ideológica que sobrevendría con las políticas primitivas copiadas de los modelos chinos y cubanos y ahora edulcorados con ideas del modelo iraní.

Por eso cuando veo a los idiotas que conforman la oposición venezolana que dirigen y coordinan desde el exterior los pasos cruzados de la oposición, no quedan dudas que estamos metidos en una zanja donde nadie quiere aportar a la salvación venezolana. No es posible avanzar cuando los más prehistóricos liderazgos no terminan entendiendo que la clave es la Unidad Nacional como único antídoto para salir de un régimen nefasto y torpe. Pero es que los políticos todavía no han entendido que mientras más separados estén menos chance tenemos de avanzar por encima de las dificultades. Lo lastimoso es que bandidos sin alma como Bernabé Gutiérrez, Henry Falcón, Miguel Salazar, Eduardo Fernández, Henry Falcón, Manuel Rosales, Bertucci, Claudio Fermín y tantos otros fariseos de la política como Luís Parra, Mundo Prieto, Hermann Escarrá y figuras deformadas de la política nacional, marquen el rumbo de una nación democrática que ocupó altos niveles en el pasado político.

Qué bandidos y negociantes sean los que se sientan en la mesa con los  voceros del proceso para esculpir la debacle venezolana es parte de las jugadas torpes de una oposición que no solo se dejó arrebatar los partidos, sino las instituciones que hoy usa el régimen como la lanza para dar muerte al futuro nacional. Esa teoría que la oposición se vende en el bazar revolucionario la corroboran los ciudadanos cuando ven el cuadro de honor el alacranazgo nacional con figuras desteñidas de la política comprando en los grandes emporios de Europa y USA, o casándose en Italia, o paseando en yates por el  Caribe.

 Esas torpezas cometidas por la Generación del 2008 que jugando a la conchupancia partidista hizo perder el rumbo democrático al execrar a los más experimentados y dar paso a unos jóvenes que solos se perdieron en la selva de Hansen y Gretel. Ahí consiguieron a la bruja que les dio caramelos de color verde para que fueran a las grandes potencias a darse la mejor vida. Con esa jugada el régimen compró conciencias para entregar el timón de mando a bandidos que hoy día son interlocutores del régimen madurista.

Lástima da ver a profesionales de distintas partes del país salir en fotos llamando a los ciudadanos a votar con la frase de quien no vota es enemigo de la democracia y usando el caliche lexical que el voto es el arma de la democracia. Pero lo que ignoran esos idiotas es que están participando en la relegitimación  del régimen y que son usados por los bandidos con máscaras que solo les interesa que mentecatos de distinta calaña salgan a bailar el ula ula con los anillos del proceso.

Sin dudas que el régimen usa sus tácticas empalagosas dándole miel de arica a los pillastres que solo buscan asegurar su futuro en negociaciones encapsuladas que le prometen ganancias fabulosas. Por eso los gritos de Roberto Henriquez desde la Embajada de Chile en Caracas se quedan atascados en los paredones de la sede diplomática y solo llegan a cuatro copeyanos que quedaron rezagados cuando el Partido Copei decidió inmolarse al entregar la organización a tipos sin escrúpulos que solo sirven para negociar migajas de la miseria política. Sin dudas que Bernabé Gutiérrez el ídolo del Malecad de AD por casi 20 años es ahora el líder de una parcela de adecos de Nueva Esparta que creen en los saltos acrobáticos del Piaroa. Y es que pretendo que los adecos y copeyanos que todavía quedan en la Nueva Esparta de los amores vean con precisión de donde salen los cartuchos para que el AD alacranizado y el Copei vendido se arrastren como culebras ante la fuerza madurista nacional.

Las jugadas del régimen han sido perfectas ante una oposición sin escrúpulos que le vendió al alma al Diablo por cuatro envoltorios de dólares manchados por la sangre de miles de muertos por el genocidio nacional. Saben los traidores a la causa nacional que apoyar al Bernabé y a los copeyanos alacranizados y a los justicieros y al resto de los partidos alquilados es parte de la tragedia política nacional.

Pero esa peste pasará pronto cuando los ciudadanos entren a jugar política en un esfuerzo conjunto por salvar al país de esta pandemia comunista que solo ha logrado en 21 años condenar a Venezuela al peor momento de su historia. Ni soñaron los líderes fundadores de la democracia que este país estaría algún día a la rada del comunismo continental. Y menos llegaron a imaginar que tendríamos un país de pesadillas donde la gente moriría como moscas por desnutrición o por asistencia médica.

Cuando éramos un país de la bonanza petrolera y ni siquiera nos imaginamos que el semi dios que llegó a Miraflores con el grito del “Por ahora” dejaría una fortuna en las manos de sus hijas superior a a la fortuna de Rockefeller en Nueva York, nadie soñó que vería al país de Pérez Alfonzo y de la nacionalización del petróleo y el hierro arrodillado ante la Cuba de Fidel. Pero esa es nuestra realidad que Cuba, China e Irán dirigen junto a Rusia el vuelo rastrero del país con más riqueza mineral del planeta. Y es que nos convirtieron por obra y gracia del Don Regalón del Continente en una República Bananera donde la ignorancia se quedó encapsulada en unas misiones cuyo único objetivo fue de sembrar la ignorancia en el alma nacional.

No es especulación sino que está a la vista con la quiebra obligada de las grandes universidades del país que se quedaron en el bucle democrático con presupuestos minúsculos que secaron sus músculos y dieron paso a una Universidad Bolivariana sin parangón en la debacle educativa nacional. Esa apuesta a imponer esa universidad pirata por encima de referencias universitarias del planeta es parte del plan preconcebido por ese ilustre ignorante de la educación Aristóbulo Istúriz el enemigo número uno del desarrollo del país. Es que ni en mil vidas el negro Aristóbulo tendrá para pagar la deuda con Venezuela de haber convertido las universidades en bazares de la miseria, donde la dignidad y la categoría docente y estudiantil quedaron condenados al fracaso. No se sabe cómo pagara esta deuda Aristóbulo y sus legionarios que destruyeron el futuro educativo nacional. Por eso cuando vi a la Cucaracha Carapachona de los Guerra en estos días portando un pantalón comido de cucarachas vi de cerca la justicia divina por los tantos daños causados a la educación insular, pues en ese error de la historia dirigido desde Caracas cayeron muchos perros del templo que hoy están arrepentidos de haber participado en ese convite contra el desarrollo de Nueva Esparta.                       

Llegando al 2021 vemos de cerca las costas de la Venezuela molida por un proceso comunista sin parangón en la historia nacional que muestra las huellas de unos largos 21 años de atraso y sepultura de los valores de la democracia. Mataron nuestros valores fundamentales para dar paso a la ignorancia como soporte de un modelo democrático enterrado en las costas venezolanas al convencer a los hijos de Bolívar que con el Socialismo se vive mejor. Por esas razones los socialistas empujaron la embarcación hacia el 2021 fecha calculada por el ideólogo del proceso para tener al país demolido y en brazos de la ignorancia.

En este momento cuando el cerebro nacional solo depende unos bonos miserables y una bolsa clap vemos a miles de almas pobres de espíritu defendiendo con pasión un modelo comunista sin sentido. En esa venta de la conciencia maromean profesionales que perdieron su dignidad al ser colocados en cargos académicos que no les alcanza para vivir, pero que les permite sentir que son jefes de locuras traídas por las greñas para mostrar al mundo su minusvalía en las ideas. Y es que se vendieron por dos platos de lentejas los profesionales que cuando llegan a sus casas solo consiguen agua fría en sus neveras para mitigar el hambre milenaria que los acompaña en este proceso de hambruna colectiva, pero esa es la realidad de ignorantes a caballo que perdieron el rumbo de las ideas y compraron a precio de gallina flaca títulos salpicados de patanería tropical.

Con el 2021 llegó el Estado Comunal con la Asamblea Nacional en una comunión de esfuerzos por dar el golpe de timón definitivo para que iraníes, chinos, rusos y cubanos aterricen en el suelo venezolano con la siembra de sus banderas en lo que fue la cuna de la democracia más sólida del Continente. Vendrá mayor pobreza, mayor ignorancia y la venta de bazar de una ideología que solo tiene como oferta la quiebra de la democracia y la conversión del ser humano en una deformación brutal de la herencia libertaria. Solo nos queda ver la aniquilación de la sociedad en una especie de genocidio por hambre que ya tiene rato andando sin que los mismos líderes del proceso vean la terca idea de aniquilar el bolívar para dar paso a la inflación más grande del planeta. Y sino quieren ver que están asesinando la República miren el valor del bolívar en comparación con el dólar que ya frisa los 700 y se proyecta a los mil, mientras que a los funcionarios públicos los condenan para siempre a la miserable pensión bolivarizada. Aquí viene la pregunta cómo sobreviven los venezolanos a esa calamidad económica de un salario mínimo impuesto por el Gobierno Nacional sin discriminación porque la quiebra es para todos por igual.

Es que el pensamiento será rebelde siempre y nadie podrá condenar las palabras a un silencio cómplice que obligado por los dueños del poder nunca podrán hacer doblar los sustantivos y los verbos a sus caprichos. La vida es bella y eso permite que la inspiración de saltos acrobáticos para liberar a esta sociedad de frases encadenadas y adverbios consagrados a la nada temporal. Es la hora de usar los sustantivos para despertar del letargo porque es el momento de liberar el pensamiento ante los embates de las bayonetas.

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