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Paradigma: El soplo de Medusa

Manuel Avila

 En la mitología griega Medusa era un monstruo ctónico femenino que convertía en piedra a aquellos que la miraban fijamente a los ojos. Fue decapitada por Perseo, quién después usó su cabeza como arma hasta que se la dio a la diosa Atenea para que la pusiera en su escudo. Las tres hermanas Gorgonas Medusa, Esteno y Eurialeeran hijas de Forcis y Ceto o a veces de Tifón y Equidna, en ambos casos monstruos ctónicos del mundo arcaico. . Esta genealogía la comparten sus otras hermanas  las Greas como en el Prometeo Liberado de Esquilo, quien coloca ambas intimidades muy lejos en la espantosa llanura de Cistene.

Los pintores y talladores antiguos imaginaban a Medusa y sus hermanas como seres nacidos con formas monstruosa, los escultores y pintores del siglo V empezaron a imaginarla como hermosa a la par que terrorífica. Medusa era originalmente una bella doncella “la celosa aspiración de muchos pretendientes y sacerdotisa del templo de Atenea, pero cuando fue violada por Poseidón en el mismo templo, la enfurecida diosa transformó el hermoso cabello de la joven en serpientes.

 Esos soplos de Medusa le cayeron a nuestros pueblos que se quedaron congelados mientras los socialistas del Siglo XXI saquearon el país hasta volverlo un saco vacío, una corcha de retazos de las revoluciones del mundo y casi a imagen y semejanza de la Cuba de Fidel. Y al parecer era lo que queríamos los venezolanos desde el momento que empezamos a usar las boínas y trajes de camuflaje. A los pueblos de Venezuela caídos por la desesperanza y molidos por los vientos bíblicos de la revolución que nació con Chávez y el Juramento en el Samán de Guere al lado de Yoel Acosta Chirinos, Francisco Arias Cárdenas y Jesús Urdaneta Hernández, no le quedó otra que plegarse al “Por ahora” de manera cobade y buscando lo que dijo Pablo Neruda en su libro “Confieso que he vivido”; “Los pueblos Latinoaméricanos están condenados a seguir buscando vengadores en medio de sus incornformidades”. Y eso es lo que ha ocurrido en casi todos los países del Continente, pues en Argentina buscaron la molienda social de los esposos Kirchner, en Nicaragua al enfermo Ortega, en Perú a Fujimori, en Chile a Pinochet, en Cuba a Fidel Castro, en Brasil a Lula Da Silva, en Panamá a Noriega y tanta locura militar y caudillista que se han  malformado en esta naciones para tratar de conseguir el Mito del Dorado. Es que los pueblos inconformes con sus gobiernos han venido dando saltos mortales para encontrase atrapados en medio de climas vilolentos, sátrapas de baja monta, dictadorzuelos de escaso calibre, caudillos de baja ralea y enfermos de poder que han convertido a todos estos países en espacios de la locura colectiva.

Soñamos con mandatarios con espíritus de mesías que vienen a caballo cabalgando para entrar de manera triunfal como el Libertador Simón Bolívar a nuestros pueblos para regalarnos un mundo mejor. Y nos hemos equivocado cíclicamente por los siglos de los siglos hasta entramparnos en mundos de ilusos que solo hemos conseguido episodios de terror que a nada nos han conducido. Es triste que después de haber pasado por dictaduras del nivel de la gomecista, de la Marcos Perejimenista, el pueblo de Venezuela haya caído en su propia trampa del atraso y la prehistoria.

De ninguna  manera los que vivieron dictaduras horrendas y criminales hubiesen querido volver a vivir las mismas tragedias de tiranos con ínfulas de dueños de hato que convirtieron a nuestros pueblos en espacios de la perdición nacional. Pero las ambiciones de hombres que nunca pudieron escalar el poder como José Vicente Rangel y Luís Miquilena, uno con el MAS y el otro con URD empezaron a tejer cuentos de terror para intentar dar a Venezuela las características de país socialista. Por eso se montaron en la ola de Chávez y jugaron a la intentona golpista contra el Presidente Carlos Andrés Pérez para llevar a Miraflores una propuesta cívico-militar que serái mortal para el futuro del país. Es por eso que se montaron en la ola grande que ya había prendido los motores con el grito del “^Por ahora” que cautivó a los venezolanos para empujar a Chávez en hombros de los ciudadanos a la Presidencia de la República. Eso quiere decir que el intento de golpe de Estado fue una jugada perversa para ganarse el amor de miles de almas que se sentían abandonadas por los gobiernos democráticos. Esa fue la razón por la que los ideólogos del proceso buscaron la cercanía con Fidel Castro para penetrar la realidad política venezolana y venderle al pueblo llano de este país petrolero el Mito del Dorado envuelto en hojas de cachipo.

Y lograron el objetivo cuando Chávez falla en el intento de golpe y se sacude el traje de camuflaje y aprovechó la oportunidad histórica que le dieron el 4 de feberro al dejar incubado el virus del síndrome militarista en una sociedad que no volteó la mirada a la historia para ver los episodios de sangre y terror que vivieron los venezolanos de otros tiempos. Engolosinaron al pueblo de una manera magistral al venderle un producto manido que había destrozado a Cuba por 60 años y caímos en la trampa como unos tontos en medio de la emoción cívico-militar. Por eso cuando Chávez cae preso en Yare ya la semillita estaba germinando en los campos del país y empezó la locura colectiva de idiotas de todo pelaje escarbando entre los huesos de las dictaduras para buscar el caudillo que terminara destruyendo para siempre a Venezuela.

No leímos la historia, ni miramos al pasado con conciencia crítica y le dimos rienda suelta a la emoción de los pueblos para quedar atrapados en medio de las tinieblas. Ya Ramón Escobar Salom había dado la primera campanada al enjuiciar al Presidente Carlos Andrés Pérez por el caso del Sierra Nevada para hacer el flaco trabajo a la revolución bolivariana que se vendió sin traje y al desnudo como la fórmula para salvar a la patria.

En esos tiempos de borrascas políticas y de ilusiones militaristas apareció Lucas Estrella con “El Oráculo del Guerrero” uno de los libros de cabecera del proceso y más adelante ya Angela Sago se le ocurrió escribir “La Rebelión de Los Ángeles” para satirizar la revolución que se nos venía encima como una ola de destrucción nacional. Lo que pasa es que ahora todo el mundo escurre el bulto para negar que apostaron a la desgracia colectiva de destruir a Venezuela. Así destruyeron al país al entregarle el poder a un tipo emocional que ni una cantina militar había administrado y a quién le correpondió manejar las finanzas millonarias de una nación petrolera que estaba vendiendo crudo a 140 dólares por barril. Era un mar de verdes que le cayeron del cielo al proceso revolucionario para hacer la cirugía cerebral de un país y de todo el Continente al vender el vituperado producto de la revolución. Volvimos al principio del cuento de poder y entramos en el túnel del socialismo a perder el tiempo en el viejo cuento del pueblo millonario.

Por eso la gente de a pie empezó a creer en el Mito del Dorado que se había quedado archivado en el libro de Uslar Pietri y formaba parte de los sueños de los pobres del planeta de los que hablaba Fran Fanon. Ese mensaje de combatir la corrupción, de fusilar en los estadiums a los políticos y de freirle la cabeza a los adecos caló en un pueblo iluso que fue muy vulnerable ante los mensajes elaborados desde Cuba por el tiranuelo Castro que solo había logrado empobrecer y humillar a su pueblo por los siglos de los siglos. Pero nos metieron comos vacas para el corral tras el señuelo de formar un hombre nuevo que nunca apareció y que se quedó atascado en las mentiras maravillosas educativas de las misiones Ribas, Sucre, Robinson y tanto sarao educativo que solo resultó la gran mentira del Siglo XXI, es decir que en vez de Socialismo del Siglo XXI, nos vendieron pura bazofia educativa empobrecedora que volvió polvo la escuela venezolana en una explosión masiva que terminó moliendo hasta las universidades del país. Todo el aparato educativo quedó pulverizado en medio del proceso hasta el punto que en este 2020 no quedan sino cenizas de lo que un modelo educativo que fue respetado en el resto del mundo. Así nos quedamos sin democracia porque las instituciones fueron vueltas añicos ante los ojos de los mismos ciudadanos que tocados por los aires de Medusa solo movían los ojos para ver pasar muertos y la aniquilación del país se produjo de manera metódica.

Hoy cuando los pueblos están condenados a bonos miserables y a bolsas de la mentira nos miramos el ombligo unos desde el exterior que añoran la Venezuela de la bonanza y otros desde nuestras costras que vemos morir a medio pueblo en medio de la calamitosa situación social que humilla y ridiculiza a los ciudadanos de una patria ilusa. Volvimos al capítulo donde la gente no tiene alimentos para comer y ninguna posibilidad de comprar porque los sueldos son menores que dos dólares mensuales, pero lo que es peor los servicios fundamentales colapsaron todos y no tienen solución a largo plazo, los hospitales y los benditos CDI se volvieron trizas y no hay ni siquiera médicos para atender al pueblo y menos medicamentos para salvar a la la gente. Y lo que es peor nos dejaron un bolívar fuerte devaluado y una hiper inflación de niveles incalculables que convierten a Venezuela en la nación más pobre del planeta. Con ese cuadro desolador solo queda encomendarnos a Dios para que provea a Venezuela de lo necesario para subsistir, pues con el dólar convertido en la moneda nacional y el pueblo cobrando en bolívares no hay chance de salvar a la República.

Caímos en la trampa del Socialismo del Siglo XXI y como dijo Norberto Ceresole, aquel legendario argentino ue vino a apoyar al caudillismo venezolano “esto es solo un saco de gatos”. Fracasó el Socialismo del Siglo XXI y ya nadie habló más nunca de esa canallada política, se desplomaron las misiones revolucionarias, los CDI quedaron convertidos en espacios de la mentira, el bolívar fuerte se hizo añicos y nos quedó un hombre nuevo escarbando entre las basura para comer cada día.

Llegó el hambre de nuevo a un país rico que de un solo salto se convirtió en La Cenicienta de Latinoamérica y tan solo porque los intelectuales del país se dejaron embriagar por los cantos de sirenas que se escucharon bajo el Samán de Guere y miren donde fuimos a parar a la mierda de un socialismo que fue solo un traje de papel para mentirle a un pueblo entero. Por eso me pregunto a cada rato, Será que los venezolanos somos idiotas? Todavía seguimos congelados viendo pasar el cortejo fúnebre de una nación atrapada en su propia burbuja y que ve cómo se realizan elecciones fraudulentas ante los ojos de un venezolano que ya dejó de creer en esos procesos electorales y que mira hacia el firmento cómo implorando a Dios en las alturas.

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